Comunicado. La carne de cerdo continúa consolidándose como una proteína fundamental en la dieta de los mexicanos, no sólo por su valor nutricional, sino también por el importante papel que desempeña en la economía nacional. Con un aumento en su consumo y una creciente preferencia de los mexicanos por cortes como lomo, chuleta y costilla, este sector es un motor clave en los hogares y en el sector agropecuario del país.
De acuerdo con el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), en 2024, el consumo de carne de cerdo hasta junio de 2024 fue de 873,206 toneladas, un crecimiento respecto a junio de 2023 de 2.5%. Anivel global, es la proteína preferida con 113 millones 751 mil toneladas consumidas en 2023, por encima del pollo y la res.
De hecho, estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proyectan que, entre 2024 y 2033, el consumo mundial de carne de cerdo aumentará de 121.7 millones de toneladas (promedio de 2021-2023) a 131 millones de toneladas en 2033, con un crecimiento anual de 0.52%.
Definitivamente, México no se queda atrás en esta tendencia, ya que se espera un incremento en el consumo total de carne de cerdo, con una tasa de crecimiento moderada del 1.12% anual, pasando de 2.6 millones de toneladas (promedio de 2021-2023) a 3 millones de toneladas en 2033. Este dato refleja una demanda creciente en el país, alineada con la tendencia global y con un ritmo de expansión aún más acelerado que a nivel mundial y colocando a México como uno de los ocho principales actores en el mercado internacional de esta proteína.
Con base en datos de la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex), de enero a diciembre de 2024 la producción de carne en canal de porcino en México produjo 873.2 mil toneladas de carne de cerdo, un incremento del 2.5% con respecto al mismo periodo del año anterior. Este logro es impulsado por estados clave como: Jalisco: 205.5 mil toneladas (23.5%), Sonora: 155.7 mil toneladas (17.8%) y Puebla: 91.1 mil toneladas (10.4%).
Estas entidades no sólo lideran la producción, sino que también generan empleo y desarrollo económico en sus comunidades, reafirmando el papel del sector porcícola como un motor fundamental en las zonas rurales y urbanas. Sin embargo, la demanda interna supera la capacidad de producción nacional, lo que ha llevado a México a incrementar sus importaciones.
De acuerdo con el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), en 2024 se adquirieron aproximadamente 31,336 mil toneladas de carne de res, cerdo y pollo. Entre estas, 9,697 mil toneladas corresponden a carne de cerdo. Los principales países de origen de estas importaciones incluyen China, Estados Unidos y Canadá, entre otros. Estas compras complementan la producción local, garantizando el abasto para satisfacer las crecientes necesidades del mercado interno.
Hoy también publicamos las siguientes notas y más...
Estados Unidos anuncia aranceles de 200% a bebidas alcohólicas europeas
Mars Food & Nutrition amplía su portafolio para revolucionar su propuesta de alimentos