Agencias. Estados Unidos es el tercer mercado en relevancia para las exportaciones italianas de derivados cárnicos. En 2024, Italia alcanzó a exportar 20,188 toneladas de elaborados (+20%) por un valor de 265 mde (+20.4%). Sin embargo, la introducción de otro impuesto adicional del 20% podría comprometer seriamente esta tendencia positiva.
“Esta nueva carga es motivo de preocupación para nuestras empresas. El aumento de los costes para los consumidores estadounidenses sin duda tendrá un impacto negativo. Si en 2019 los aranceles estadounidenses solo afectaban a algunas categorías de productos, como el salami, la mortadela y algunas preparaciones cocidas, hoy la medida involucra a toda la gama, con un impacto especialmente grave en los jamones curados, que son la categoría más exportada”, declaró Lorenzo Beretta, presidente de ASSICA.
Los aranceles llegan en un momento ya crítico para la industria italiana de embutidos, que también enfrenta dificultades en el frente exportador relacionadas con la propagación de la peste porcina africana (PPA), como el cierre de mercados importantes como Japón y China y la adopción de otras medidas restrictivas.
El mercado estadounidense, que en los últimos años ha experimentado el mayor desarrollo y también ha representado una importante salida a terceros países, corre el riesgo de ver frenado este crecimiento y volver a los resultados de 2022. "Esta decisión del gobierno estadounidense representa un obstáculo adicional para nuestras empresas, ya sometidas a desafíos sanitarios y comerciales", concluyó Beretta.
ASSICA reitera la necesidad de dialogar con las instituciones italianas y europeas para identificar estrategias de apoyo a las empresas del sector y proteger la competitividad del Made in Italy en los mercados internacionales.
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